Querida Yo:
Para empezar quiero felicitarte. No es fácil lo que nos están pidiendo, pero
aún es más difícil para aquellos que a diario estamos rodeados de personas y.... de un día para otro! nos vemos en esta situación de
completa soledad.
Soledad para ti podría ser un sustantivo
propio podrías incluso, en todo este silencio hablarle, saludarla por las
mañanas, discutir sobre lo que cocinarás o porque no responde cuando le dices
que su silencio te aburre . Volviendo al tema así como camino en curvas, muy
propio tuyo por cierto, también tengo que decirte que a esta fecha, un mes y seis días, te imaginé
siendo una bola de patas y brazos cortos. Sí, algo parecido a un cerdo, pero
sin barro ni suciedad…virus , virus , fuchi!
Sé lo que piensas, esto es ayuda divina o
divino trabajo que para el asunto va siendo lo mismo, porque sin él
posiblemente ya te habrías rapado o mínimo intentado hacerte una chasquilla con
esos cuatro pelos que tienes. Te habrías visto muy chistosa, pero conociéndote
capaz y te hacías la idea de que no era el flequillo, sino cabello nuevo que te
crecía y al final…al fin siempre igual, risas y más risas contigo, conmigo… el trabajo te salvó o te absorbió, te enojó y te molestó….y lloraste y
pataleaste y odiaste internet porque nuca es suficiente y te tocó llamar a la
compañía y vagar por la casa con el celular en la mano buscando la mejor señal.
También te tocó acostumbrarte a estar horas sentadas frente a un ordenador,
cuando lo tuyo siempre fue agitar las manos y hacer sonar tus tacos por los
pasillos. Ah , no olvidemos tus caras , sí tus miles de gestos para llamar la atención….
Reconócelo, en ti hay un cierto gustillo al pensar en los niños alterando a sus padres y también hay una especie de vanagloria
personal cuando ves algún meme de padres
diciendo que te admiran y que al fin se
dan cuenta de la labora que hace. Por
eso cada vez que encuentras un nuevo meme lo compartes, porque además de hacerte reír, te
hace sentir orgullosa de tu trabajo. Elegimos el mejor trabajo del mundo, sí
señores, Sí Señor.
Hoy es sábado, abriste el correo aunque sabes
no hay que laborar, lo hiciste de todas
formas para ver si alguien necesitaba ayuda desde la lejanía, pero no desde la
distancia. Tú no crees en la distancia, tú crees que en ti todo habita y nadie
es reemplazable.
Empezaste a cocinar
algo y te asombras de que huele bien. Tal vez no nos volvamos el master chef de
ningún canal televisivo, pero no nos hemos muerto envenenadas. Otra cosa para felicitarte, aunque aún te
pone nerviosa cuando haces pan. Hoy nos
toca el tercer intento
-¿Vamos a almorzar? Se enfría.

<< Home