Te voy a dejar en este Londres.He tomado un par de cosas de nuestra casa , la colcha que tejió tu madre para nosotros, la foto de nuestro viaje a Italia, la polera que terminé usando yo , tu taza del café , el disco de Piazzolla.
Sé que si no lo hago , tú nunca lo harás y seguiremos viviendo la mentira de amar, pero amar no puede ser una mentira. Hay tantas cosas en este mundo que lo son , nuestras miradas complacientes por ejemplo. Es por eso que me sentí liberada al cruzar el pórtico .
Hoy cuando llegaste fue lo de siempre , preguntarte sobre tu trabajo, discutir si ir a la casa de quién el fin de semana, acompañarnos en el baño mientras nos lavábamos los dientes y tú ,intentando, con la boca llena de pasta contarme algo gracioso .
La maleta la había hecho antes, estaba bajo la mesa , pensé que la notarías con los pies durante la cena , pensé que si lo hacías era porque intentarías acariciarme , tal vez solo acercarte a mí por debajo con una de tus piernas. Por un momento me sentì impaciente , temí que la fortuna haría que se volteara y que nuevamente , por azar, me mirarás como si de verdad conocieras a la mujer en que me convertí y la que ahora ...

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