
Pasar por el mundo ,
a penas,
como el roció de la mañana
el destello de un reflejo
o el rebentar de una ola.
Trascender en lo cotidiano
en la sonrisa oportuna
en la palabra declarada
en la guerra omitida.
Ser acto.
Vivir así.
con las entrañas expuestas
la mirada atenta y
el destino incierto.
Y no olvidar nunca
mis demonios cercanos.
8/7/11
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